Archivo de la etiqueta: inteligencia emocional

Talleres a la vista

A partir de noviembre comenzará nuevamente el programa de formación OTRA FORMA DE SER PADRES Y MADRES basado en el enfoque de la parentalidad positiva.

Se trata de un recurso de apoyo a las familias cuyo objetivo es promover el buen trato de los niños y niñas en la crianza, fomentando relaciones basadas en el respeto y el afecto.

Se trata de ofrecer a los padres y las madres alternativas de crianza no violenta, argumentando los múltiples beneficios que conlleva: en el desarrollo del niño o la niña; en la creación de lazos afectivos sanos; en una comunicación basada en el diálogo y la confianza en lugar del miedo al castigo, etc.

Es importante ayudar a los padres y las madres, mediante la reflexión, a desarmar razonamientos que admiten prácticas educativas incompatibles con el bienestar de sus hijos e hijas. Si un mensaje debe quedar claro, es que el afecto y el respeto son el motor de las relaciones familiares saludables.

La comunicación interpersonal es esencial para intercambiar información, ideas, emociones y sentimientos en la convivencia cotidiana. También para reforzar los vínculos afectivos y abordar los conflictos de manera no violenta. Sin embargo, la comunicación puede estar plagada de fallos e interferencias que dificultan las relaciones interpersonales.

Cuando la comunicación es inadecuada en el ámbito familiar, las actitudes o respuestas agresivas suelen aflorar en momentos de tensión. Los malentendidos o la contraposición de deseos e ideas pueden desatar respuestas agresivas si las personas no cuentan con herramientas de negociación y diálogo.

Los beneficios de la comunicación eficaz en las relaciones familiares son evidentes, por ello los padres y las madres deben fomentarla con sus hijos e hijas desde que son pequeños, especialmente en la etapa adolescente, cuando tal vez se haga más patente su utilidad.

En los primeros tres talleres se dan a conocer y se practican técnicas de comunicación eficaz y de resolución de conflictos no violenta, como la escucha activa, el diálogo y la negociación.

Los talleres son eminentemente prácticos. Tienen una duración de una hora y media cada uno y se pueden realizar de manera individual (60 euros), en pareja (90 euros) o en grupo (ocho personas: 40 euros); éstos últimos, se impartirán en el Centro de Negocios de Pontevedra.

Para más información e inscripciones: mjgallardo@cop.es

programa 2014

La igualdad es cosa de hombres, también

Es evidente que la incorporación de las mu­jeres al ámbito público no ha sido una puerta giratoria que haría a los hombres incorporarse en igual medida al ámbito doméstico; esta falta de implicación de los hombres en el cuidado, conlleva que sigan siendo las mujeres quienes tengan que asumir esta responsabilidad.

El movimiento de los hombres por la igualdad plantea iniciar un proceso necesario de reflexión y práctica para lograr el cambio personal de los hombres hacia posiciones más igualitarias.

Una de las características más importantes de este movimiento es el reconocimiento de que el patriarcado, como origen de una sociedad marcada por las injusticias y las desigualdades, sitúa a los hombres en una situación de ven­taja por el mero hecho de serlo, por lo que plantean y reivindican “estar dispuestos a perder privilegios para ganar en igualdad”, desde el convencimiento de que con el cambio gana­mos.

Estos serían algunos de los ejes que distintos grupos del movimiento de hombres por la igualdad tienen en común:

  • El compromiso de los hombres con el cambio personal (expresión de afectos, gestión de la frustración, vivencia de la sexualidad, compromiso contra la homofobia…).
  • La lucha activa contra la violencia hacia las mujeres y la discriminación por razones de género.
  • Asumir de forma igualitaria de nuestra responsabilidad en el cuidado de las personas.
  • El apoyo, impulso y visibilización de modelos positivos de masculinidad (hombres cui­dadores, pacíficos, sensibles…).
  • El compromiso de los hombres con el cambio en el ámbito público (generar una masa crítica de hombres a favor de la igualdad, defender estrategias de conciliación, renun­ciar a espacios de poder para que sean ocupados por mujeres, propuesta de cambios legislativos…).

Os invito a ver el estupendo documental “Hombres, con guión y dirección de José Pedro Estepa, en el que se cuestiona el actual modelo de masculinidad.

Plantea que todo hombre es una revolución pendiente, en el sentido de que lo que tienen que conquistar está dentro de ellos mismos: “Ser hombre no es lo mismo que ser machista, tú eliges qué tipo de hombre quieres ser…”.

La sonrisa del Buda

La sonrisa es una reacción normal a ciertos estímulos, ocurre independientemente de cuál sea la cultura y nacemos con ella (mediante estudios científicos se ha constatado que los seres humanos comenzamos a sonreír en el útero materno).

Tan sólo 0,01 segundos es el tiempo que nuestro cerebro tarda en procesar un momento de felicidad que involuntariamente nos hace sonreír, pero ¿son todas las sonrisas reflejo del placer o el entretenimiento?.

Paul Ekman, experto en emociones básicas, reconoció 18 tipos de sonrisas, todas con un significado social diferente a la expresión espontánea de felicidad, reducir la tensión, ocultar la expresión de otras emociones y manipular o engañar son solo algunas de las funciones que podemos desempeñar cuando sonreímos.

Una sonrisa falsa (la que nos imponemos por razones de orden social) sólo moviliza los músculos cigomáticos del rostro, los que al hacer retroceder los labios descubren los dientes. Por el contrario, una sonrisa “verdadera” moviliza además los músculos que rodean los ojos. Pues éstos no pueden contraerse voluntariamente, es decir, mediante el cerebro cognitivo. La orden debe provenir de las regiones límbicas, primitivas y profundas (cerebro emocional).Por esta razón, los ojos no mienten nunca: su pliegue señala la autenticidad de una sonrisa.

Según los resultados de una investigación realizada en Reino Unido, podemos detectar el estado emocional de una persona sonriente, diferenciando las sonrisas falsas de las auténticas. Os dejo el enlace dela BBC por si queréis comprobar vuestra habilidad a la hora de reconocer sonrisas falsas: http://www.bbc.co.uk/science/humanbody/mind/surveys/smiles/index_1.shtml?gender=&age=&occupation=&country=&education=&outlook=1&confidence=5&programme=

La sonrisa cálida, verdadera, nos da a entender intuitivamente que nuestro/a interloculor/a se encuentra, en ese preciso instante, en un estado de armonía entre lo que piensa y lo que siente, entre cognición y emoción. Su símbolo más universal es la sonrisa en el rostro del Buda.

buda riendo

El doloroso proceso de perder un embarazo

En la actualidad, en la era de la “sexualidad abierta” y supuestamente sin tabúes, se continua escondiendo los abortos. Las mujeres cuentan sus embarazos exitosos, pero silencian sus embarazos truncados y es que la muerte vivida tan de cerca, vivida en el propio seno, paraliza.

La muerte intrauterina nunca es “mejor”, siempre representa un disgusto enorme.

Que las parejas vivan mejor o peor el duelo, que lo superen con más o menos éxito o rapidez, no depende tanto de en qué semana se encontraba del embarazo, sino de su vinculación, sus expectativas con ese/a hijo/a, las circunstancias personales de cada uno/a, de cada pareja, de cómo ha sido vivida la pérdida, que tengan un buen o mal acompañamiento, etc.

La poca validación que socialmente se da a las perdidas intrauterinas reprime muchos duelos, los acorta innecesariamente y muchas parejas que se permiten vivirlo son culpabilizadas o se culpabilizan por ello.

A las personas preocupadas por actuar de la mejor manera posible con la madre y el padre que han sufrido una pérdida se les podría sugerir la siguiente “regla de oro”: “En caso de muerte intrauterina no digas o hagas nunca lo que no harías en caso de muerte extrauterina”.

Es muy importante el papel de las personas cercanas a la pareja; de su actitud y de cómo fomenten o censuren las actitudes de dolor dependerá que las personas que han sufrido una pérdida elaboren mejor su duelo o no.

Algunas ideas para ayudar a la pareja en duelo son:

  • Leer y estar informados sobre el duelo (hay fallos fácilmente solucionables si estamos debidamente informados).
  • Permitir y animar la expresión de los sentimientos de dolor y tristeza. Evitar acallarle con frases como: “no pienses mas en eso”, “no llores, mujer”, “tienes que ser fuerte”, etc.
  • Nunca decir “Se lo que sientes”. Si se ha tenido una experiencia similar se puede sugerir que se ha pasado por algo parecido.
  • Evitar minimizar su dolor. “No pasa nada, puedes tener más hijos/as”, “el tiempo lo cura todo”, “aun no estaba formado”, etc.
  • Evitar explicar a la persona en duelo lo que tiene que hacer: “llora que te hará bien”, “sal y diviértete un poco”, … La persona en duelo sabe lo que necesita y ya lo hará, si le dejamos.
  • Prestar indefinidamente y mientras sea necesario, sus hombros, brazos, manos y pecho como consuelo.
  • Aprender a sentirse cómodo/a con el silencio compartido (dar la mano a esa persona y permanecer a su lado).
  • Ser paciente, necesitan hablar y explicar.
  • Evitar aislar a la persona de su familia “no os invitamos a la fiesta porque pensamos que no ibais a venir”, “en ese estado no puedes ir a ver a tu hermana”, etc.
  • No esperar a que la persona en duelo busque ayuda o de el primer paso, sino tomar siempre la iniciativa visitándola o llamándola. Evitar comentarios como: “Cuando me necesitéis me llamáis”.
  • Estar siempre ahí. No evitar el contacto o desaparecer: “No la llamo porque no se que decirle”…
  • No delegar la ayuda en otras personas; todos/as somos importantes (no escaparse).
  • No esperar a que la persona doliente rehaga su vida cuando uno/a decida que ya ha pasado un tiempo prudencial. El tiempo en cada persona es diferente.

Y es que lo que necesita la pareja en este duro momento es que se entiendan y se validen las dimensiones de la catástrofe vital que están viviendo.

En los siguientes embarazos el MIEDO a una nueva pérdida no se abandona, lo que lleva una carga de estrés inherente, frente a otros padres y madres que mantienen la “inocencia intacta”.

En este caso se trata de acompañar en el proceso, entender que son normales los sentimientos contradictorios, que es un proceso lógico y no se debe juzgar, sino dar espacio para poder expresar esos sentimientos, entender las dudas, la necesidad de comprobar que todo va bien; no cargar a la mujer y/o pareja con una lista de deberías porque ésta es una situación ESPECIAL y DIFERENTE. Ayudar a encontrar todo aquello que pueda dar paz, estabilidad, sensación de seguridad, de tranquilidad. Es estar disponibles, dar tiempo, ofrecer apoyo y tener en cuenta que nunca sabremos lo que es estar en su lugar, ni siquiera cuando la persona que acompaña haya vivido en su piel una pérdida, pues el dolor de cada una es ÚNICO y debe tener la categoría como tal.

Texto extraído del libro “La Cuna Vacía” el cual os recomiendo encarecidamente si habéis pasado, como mi pareja y yo, por esta dolorosísima experiencia.

la-cuna-vacia