Archivo de la etiqueta: derechos

6 de febrero: Día mundial contra la mutilación genital femenina

El 6 de febrero se celebra, en todo el mundo, el Día Mundial contra la Mutilación Genital Femenina (MGF) que abarca todos los ritos de mutilación parcial o total de los genitales femeninos, a través de prácticas ancestrales.

Según la Organización Mundial de la Salud, en los 28 países del África Subsahariana y Oriente Medio en los que se practica la mutilación genital femenina, aproximadamente 140 millones de niñas y mujeres han sido víctimas de esta práctica. Cada día, 6.000 niñas de entre 4 y 10 años son mutiladas según UNICEF, aunque la prevalencia varía mucho de unos países a otros. A pesar de que a finales de los 80 se comenzó a prohibir en muchos de estos estados, continúa siendo una práctica extendida que conlleva altos riesgos para la salud física y psíquica de quienes la sufren.

Poner fin a una injusticia que se ha llevando a cabo desde hace 5,000 años requiere un gran cambio de actitud. La MGF es un tema profundamente arraigado que no puede ser detenida por las normas legales, sino únicamente por el propio pueblo.

Todo el mundo puede hacer algo para combatir el ritual bárbaro de la mutilación genital femenina: hablar de ello, traerlo a la atención mundial y remover otras fuerzas para actuar. Difundir los hechos y los conocimientos para que se tomen acciones urgentemente.

Apoyar a las organizaciones que luchan contra la MGF es una manera de ayudar directamente a las personas afectadas, proteger a las personas en situación de riesgo y cambiar la mente de los responsables.

Una de las ONGs que trabajan para prevenir la MGF en España es Médicos del Mundo (desde 2005 casi 800 personas de 23 nacionalidades distintas de África fueron atendidas en los programas de la organización).

Os dejo el documental “Bref”, dirigido por Christina Pitouli, producido por Médicos del Mundo con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona. El film, distribuido en 35 festivales internacionales de 22 países, ha sido galardonado con distintos premios y logrado un gran reconocimiento por parte del público.

A través de conversaciones con personas africanas que actualmente viven en España, el documental nos acerca a la práctica de la mutilación genital femenina (MGF). Sus opiniones y realidades contrapuestas nos muestran la complejidad de un tema en el que se entremezclan la herencia cultural y el respeto a los derechos humanos.

bref

Prevención del abuso sexual: enséñale la “Regla de Kiko”

El abuso sexual infantil es una de las formas más graves de violencia contra la infancia y conlleva efectos devastadores en la vida de los niños y las niñas que lo sufren.

Supone la imposición de comportamientos de contenido sexual por parte de
una persona (un adulto u otro menor de edad) hacia un niño o una niña, realizado en un contexto de desigualdad o asimetría de poder, habitualmente a través del engaño, la fuerza, la mentira o la manipulación.

El abuso sexual infantil puede incluir contacto sexual, aunque también actividades sin contacto directo como el exhibicionismo, la exposición de niños o niñas a material pornográfico, el grooming o la utilización o manipulación de niños o niñas para la producción de material visual de contenido sexual.

Según los datos disponibles, se estima que uno de cada cinco niños/as en Europa es victima de alguna forma de violencia sexual. Entre el 70 y el 85 por ciento de los casos, la víctima conoce al autor de los actos de violencia.

Aunque es difícil obtener cifras exactas que muestren la magnitud del problema, el número de casos presentados a los Tribunales relativos a abusos sexuales cometidos en instituciones y ámbitos dedicados al cuidado de los/as niños/as no cesa de aumentar. Ninguna institución es inmune. Las instituciones que carecen de las medidas de prevención, protección y vigilancia adecuadas pueden constituirse en contextos propicios para los agresores sexuales. Este riesgo se incrementa especialmente en los casos de niños, niñas y adolescentes con discapacidad, debido a que presentan una vulnerabilidad mayor.

Lamentablemente, la revelación de la violencia por parte de la victima no siempre pone fin a la misma. Con demasiada frecuencia, los/as niños/as también son victimas de otro tipo de circunstancias relacionadas con la respuesta que las personas adultas ofrecemos en estos casos: lagunas en la legislación, la falta de coordinación entre profesionales y dispositivos de atención directa a los niños, niñas y sus familias, o una formación inadecuada de los servicios judiciales, sociales y sanitarios. Esta falta de respuesta unificada, cualificada y coordinada repercute en las victimas a las que se pretende proteger e interfiere significativamente en su proceso de recuperación.

La entrada en vigor, el 1 de julio de 2010 del Convenio del Consejo de Europa para la protección de los niños contra la explotación y el abuso sexual (conocido como “Convenio de Lanzarote”) representa un avance importante en la prevención de la violencia sexual, la protección de los/as niños/as y la lucha contra la impunidad.

En este sentido el Consejo de Europa pone en marcha la campaña “Uno de cada cinco” por la que se pretende conseguir que todos los sectores, ámbitos y agentes directa e indirectamente relacionados con la atención a niños, niñas y adolescentes se involucren en la prevención del abuso sexual en personas menores de edad.

La Regla de Kiko” es una guía sencilla para ayudar a los padres, madres y educadores/as a explicar a los niños y niñas dónde otras personas no pueden tratar de tocarles, cómo reaccionar y a quién dirigirse para pedir ayuda.

El material consta de:

– Un vídeo animado.

– Un cuento ilustrado para leer a los niños y niñas de 3 a 7 años.  

http://www.underwearrule.org/source/text_es.pdf

– Varios modelos de carteles y postales.

Todo este material está disponible a través de las siguientes webs:

http://www.laregladekiko.org

http://www.fapmi.es

la-regla-de-kiko

 

Menores y conflictos armados

En los últimos años, los órganos de las Naciones Unidas encargados de la protección de los/as niños/as han destacado con preocupación que la naturaleza y las tácticas evolutivas de los conflictos armados están generando amenazas sin precedentes para los/as niños/as. La falta de frentes claros de batalla y de adversarios identificables, el creciente recurso a las tácticas terroristas por algunos grupos armados y ciertos métodos utilizados por las fuerzas de seguridad han hecho que los niños y las niñas sean más vulnerables.

A pesar de que las condenas dictadas representan considerables avances y constituyen un claro mensaje de que el reclutamiento de menores es un crimen de guerra, todavía se sigue reclutando niños y niñas en algunos países para formar parte de grupos armados o fuerzas armadas (actualmente se calcula que hay más de 250.000 menores que participan activamente en conflictos armados en 21 países). Son utilizados como escudos humanos, para fabricar y colocar artefactos explosivos improvisados, perpetrar ataques suicidas, actuar como informantes, mensajeros, guías o escoltas, portar armas, participar en ataques, cometer violaciones, secuestrar y reclutar personas, vigilar puestos de control, portear provisiones y cargar con los objetos saqueados, etc.

Especialmente grave es la situación de las niñas, utilizadas también como esclavas sexuales u obligadas a casarse; la violación no sólo obstaculiza cualquier posibilidad de contraer matrimonio, sino que también puede tener consecuencias aterradoras: embarazos no deseados, VIH/SIDA y otras infecciones de transmisión sexual (ITS), deshonor, trauma psicológico; de esta manera son forzadas a depender del grupo que las recluta, incapaces o demasiado temerosas para encontrar una salida.

Otra tendencia constante es la práctica consistente en detener y encarcelar a niños/as con o sin cargos penales por considerar que constituyen una amenaza para la seguridad nacional por el hecho de su presunta pertenencia a un grupo armado o por actos cometidos durante su participación en hostilidades. Los/as niños/as capturados son frecuentemente privados de libertad durante largos períodos de tiempo, en deficientes condiciones y en algunos casos sin que puedan acceder a una defensa jurídica ni conseguir una revisión judicial que valore la legalidad de su privación de libertad. Cuando están privados de libertad, los/as niños/as son particularmente vulnerables a las violaciones de los derechos humanos, incluidos los tratos degradantes e inhumanos, y, en algunos casos, la tortura. Este patrón observado de malos tratos incluye la violencia física, las agresiones sexuales y las amenazas de violación, las prolongadas posturas extenuantes, la utilización de instrumentos dolorosos para limitar sus movimientos, la reclusión en régimen de aislamiento, la desnudez forzada y la privación de alimentos, agua y servicios básicos.

Al tiempo, las escuelas siguen siendo atacadas y utilizadas con fines militares; recientemente se ha observado como se han utilizado como cuarteles, almacenes de armas, centros de mando, lugares de detención y de interrogatorio y posiciones de ataque con armas de fuego y de observación. Esa utilización de las escuelas no solo da lugar a una disminución de la matriculación y a elevadas tasas de abandono escolar, especialmente entre las niñas, sino también a que puedan ser consideradas objetivos legítimos de ataque.

Asimismo, los ataques con vehículos aéreos no tripulados han producido víctimas entre los/as niños/as y han repercutido gravemente en su salud psicosocial, especialmente por lo que respecta a su acceso a la educación; por ejemplo, en algunas situaciones, los niños y las niñas han dejado de asistir a la escuela por temor a los ataques con vehículos aéreos no tripulados.

Por otra parte, los conflictos armados también has creado un entorno en el que se ha vuelto extremadamente difícil llegar hasta las poblaciones afectadas para brindarles asistencia humanitaria. La atención médica sigue siendo insuficiente en las zonas en disputa, y muchos niños y niñas han perdido la vida a consecuencia de sus heridas por falta de atención adecuada u oportuna.

Por último, los enfrentamientos siguen forzando a la población a abandonar sus hogares; las últimas cifras de que disponen las Naciones Unidas indican que hay más de 1,3 millones de refugiados/as sirios/as en los países vecinos y 4,25 millones de desplazados/as dentro del país, la mitad de los cuales son niños/as.

Fuente: Informe anual de 2012 del Secretario General de Naciones Unidas sobre menores y conflictos armados.

El cortometraje “Aquel no era yo” de Esteban Crespo muestra la cruda realidad de los niños y niñas soldado y lo que muy pocas veces vemos, sus secuelas…

Día Universal de la Infancia 2013

Hoy, 20 de noviembre se celebra en todo el mundo el Día Universal de la Infancia.

Recientemente se ha producido un gran paso en la protección a la infancia y cada vez está más cerca de entrar en vigor el III Protocolo de la Convención sobre los Derechos del Niño (un instrumento que permitirá a los niños y niñas denunciar cualquier vulneración de sus derechos).

Sin embargo y a pesar de los numerosos avances relevantes, quedan muchos retos por encarar…

Según los datos ha publicado UNICEF en su segundo informe sobre La Infancia en España 2012-2013”, la crisis económica está teniendo un enorme impacto sobre la infancia, a pesar de lo cual se trata de un tema que permanece prácticamente invisible en el discurso político, social o mediático.

Los niños y las niñas sufren la crisis en los hogares cuando sus progenitores se quedan sin trabajo y sin ingresos, cuando ellos/as y sus familias son desahuciados/as, cuando, a consecuencia de los menores ingresos familiares, se empobrece la calidad de su alimentación, cuando se deteriora el ambiente familiar o cuando no pueden costearse tratamientos médicos no incluidos en los sistemas públicos. Pero también repercuten en ellos las decisiones políticas de reducción del gasto público en ayudas a las familias, en becas escolares de comedor o libros de texto, y no son ajenos al impacto de las decisiones generales en materia de impuestos y deuda pública, o a las reducciones de presupuestos destinados a servicios sociales, educativos o de salud.

Invertir en políticas de infancia es un paso imprescindible en este momento y requiere de toda la transparencia y claridad posible.

Por otra parte, los niños y las niñas necesitan estar con sus padres y madres para crecer sanos y felices, necesitan más CONCILIACIÓN!!.

La conciliación real significa equilibrio real entre el trabajo y la esfera personal; no significa adaptar las jornadas escolares a las empresariales, dejando a los/as niños/as sin sus progenitores y sin vacaciones.

La conciliación de la vida personal y laboral real es una manera de proteger a la infancia y garantizar su máximo bienestar y adecuado desarrollo, así como una forma de prevenir la violencia contra los niños y las niñas.

Informe UNICEF: http://www.unicef.es/sites/www.unicef.es/files/Infancia_2012_2013_final.pdf

queremosanuestrospadres

A los niños y niñas no se les pega

Parece obvio verdad?, pero desgraciadamente muchas personas todavía piensan que ante una rabieta el mejor remedio es pegar un buen cachete…

Ayer tarde presencié la siguiente escena en la cola de embarque de un avión con destino a Santiago de Compostela:

Una madre sóla con dos niños a su cargo de 2 y 4 años respectivamente esperan a que se inicie el embarque de un avión, que por cierto viene con bastante retraso; el resto de pasajeros aguardamos pacientemente en la cola cuando de repente el niño más pequeño empieza a llorar desconsolado ante lo que su madre intenta mantener la calma e ignorar la conducta de su hijito (no le dice nada pero mantiene el contacto visual, la mirada se torna fija, amenazante). Poco a poco el llanto va siendo cada vez más alto, por lo que todo el mundo está pendiente de la reacción de esa madre que sigue sin saber cómo hacer frente a la emoción del niño, sin actuar al respecto. Empiezan a surgir los comentarios de los/as allí presentes, la chica que va delante de mí en la cola se da la vuelta y me dice inquieta (reproduzco la frase literal): “Es que tendría que darle una hostia…”; el grupo que está detrás de mí murmura: “pero que le de un buen cachete, no?”, a lo que otro individuo indignado se suma y dice “como ahora está de moda no hacer nada…”. Tampoco falta la opinión de una madre que añade: “yo la comprendo perfectamente, tengo cuatro hijos…”. Al final empezamos a embarcar y el niño deja de llorar.

Una rabieta infantil es una demostración de enfado que sufren los niños y las niñas cuando enfrentan una situación que les causa malestar y una incomodidad extrema; no saben gestionar las emociones de otra manera ya que carecen de ciertas habilidades (lenguaje, empatía, control de los impulsos, etc).

El enfado es una de las emociones más difíciles de aceptar. Los niños y niñas necesitan saber que todo el mundo se enfada alguna vez y que es un sentimiento natural.

No estoy de acuerdo con que la manera de resolver una rabieta sea ignorar las emociones del niño o la niña.

Esperamos de aquellos/as que nos rodean que nos escuchen, que traten de entendernos, que nos consuelen cuando lo pasamos mal. Al ignorar a los/as niños/as en una rabieta corremos en riesgo de transmitir mensajes negativos: que no tenemos en cuenta sus sentimientos y que no les entendemos.

Intentar ponerse en el lugar del niño o la niña, comprender sus sentimientos, estar disponible, permitirle que de su versión sobre las cosas, ESCUCHARLE, hacerle entender que sus sentimientos me importan mucho y enseñarle a gestionar su enfado de una manera sana, harán que se sienta valorado/a y confié en sí mismo/a a la hora de enfrentarse al mundo.

A nadie le gusta que le ignoren y mucho menos que le peguen!.

Analfabetos/as emocionales son aquellas personas que no saben aceptar sus emociones ni comprender las de los/as otros/as y que además no quieren cambiar este comportamiento, a pesar de todos los problemas que les genera. Y esto es lo que resulta verdaderamente curioso, ya que muchas de estas personas son prácticamente incapaces de encontrar la felicidad a lo largo de su vida. Entonces, ¿qué les lleva a no querer cambiar?

Se debe al miedo. Acudir a consulta psicológica es el primer paso para un gran autoconocimiento, lo cual también implica el tener que vernos tal como somos, con nuestras virtudes y nuestros defectos, aceptar que no somos perfectos/as, que cometemos errores y que con algunos de nuestros comportamientos hacemos daño a los demás aunque no queramos. En suma, que somos humanos.

Conclusión: La naturalización de la violencia contra los niños y niñas es preocupante. El cambio está en nosotros/as mismos/as, seamos o no psicólogos/as, no tenemos que tener miedo a aportar cosas nuevas…

Si tu avanzas, el mundo avanza.

noselespega